TU ORO INAGOTABLE

Buenos Aires, 05-06-1999

Y viendo tu cara niña
tu media sonrisa en gestación
ya marcada por la soledad,
tu cuerpo dudoso, o dubitativo
buscando un lugar en el mundo,
y advirtiendo por entre tus ojos
tu mundo interior tormentoso,
tus sombras en medio del sol
y tu oro inagotable
me pregunto por qué
o cómo
incomprensiblemente
no te conocí entonces.

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